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Los Paï-Tavyterã hoy en el Paraguay

Por  Cristóbal Ortiz /SAI
1.    Históricamente, son  considerados  descendientes directos de los Itatínes y actualmente su población está asentada en todo el departamento de Amambay, con reducidos segmentos de la misma asentados en los departamentos de San Pedro y de Canindeyú. El pueblo Paï en el territorio nacional cuenta con un total de 49 asentamientos  (comunidades) locales, casi todos ellos legalmente mensurados y titulados mayoritariamente, a  través de un largo proceso de "lucha por la tierra" iniciada en 1972, hasta  nuestros días.  

Han logrado rescatar y lega1izar ínfimo porcentaje de su tradicional territorio, sumando un  total de 65.000 hectáreas de pleno uso comunal y legalmente defendibles.  Son parcelas cuyas superficies promedio oscilan entre 300 a 5.000  hectáreas la más amplia. En estos 49 asentamientos está localizada casi la totalidad de  la población Paï del país quedando sólo algunos grupos familiares afuera de tales parcelas comunitarias.  

 2.    Socialmente,  puede observarse claras diferenciaciones locales y zonales derivadas sobre todo de las  circunstancias propias  que les ha tocado vivir en los últimos 30 años, principalmente. Con todo, mantienen una serie de elementos comunes, tanto materiales como ideológicos y tecnológicos, los cuales todavía identifican al Paï  respecto a los otros grupos étnicos guaraníes.  

Son visiblemente afables, alegres, tolerantes aun con los extraños; son amantes de la tranquilidad, aunque tenaces y valerosos en la defensa de cuanto creen les pertenece en justicia y se vea amenazado por terceros.  
En torno a los distritos de Pedro Juan Caballero-Bella Vista están localizadas 21 comunidades, entre los de Capitán Bado -Ypehû son otras 15 comunidades, y en los alrededores de Yby Yau otros 11 asentamientos, agrupamientos distritales hoy manejados por el liderazgo Paï , los cuales básicamente responden todavía a los ya establecidos de antaño por los líderes religiosos más caracterizados.  
3.    En el orden religioso, los Paï siguen practicando sus creencias, organizan fiestas y celebraciones diversas importantes, abarcantes en diversas épocas del calendario socio-cultural propio, todavía con repercusiones claras en la conducta personal, familiar, comunal de orden sico - religioso, socio-económico o político-cultural.  
Es  observable significativo esfuerzo para continuar, en los estamentos juveniles  de ambos sexos, sobre todo en los iniciáticos, la socialización  tradicional de sus miembros, con participación activa  no sólo de los incursos en la estructura  de       parentesco, sino de los liderazgos pertinentes y demás notables de la étnia.  
Guardando, luciendo con efectivo orgullo los elementos rituales y sociales con los cuales fueron ungidos (varones, mujeres) al término de tales jornadas, entre las cuales cabe mencionar el uso de labrete, habilidades diversas adquiridas o habilitaciones para ejercer derechos y acciones propiamente Paï , la revalorización del patrimonio étno-ecológico del Jasukavenda (lugar  donde se originó el primer ser viviente de la tierra).  
4.      Respecto al escenario actual, atestíguase que el territorio Paï  ancestral ha sido más que diezmado en estas últimas  décadas. La destrucción masiva, agresiva de los ecosistemas naturales ha completado su radicalidad extrema, desde las líneas mismas demarcatorias de los asentamientos actuales hacia fuera.  

Junto a este proceso  de  degradación y de destrucción totalizadora de la naturaleza, ha hecho crisis también la sabia estrategia de sobrevivencia sostenible practicada por centurias por el Pueblo Paï  en aquella frágil pero exhuberante geografía territorial de antaño. Los conocimientos y prácticas dinamizadoras del “cultivador-cazador-recolector/changador” Paï  han devenido obsoletos, ineficaces para la acostumbrada reproducción deseable de esta  cultura milenaria.  

Más allá de los dominios Paï,  en el Amambay, casi  ya no quedan superficies  contínuas de cobertura boscosa significativa, y hasta los  mismos son frecuentemente invadidos por la agresividad sin límite de pasturas artificiosamente implantadas o por la codicia irrefrenable de depredadores madereros, agroindustriales y de otros actores no menos irregulares, perniciosos de frontera.  
5.    Obviamente, con la constatación arriba expuesta, la situación sanitaria por más asistencia y capacitación realizada desde afuera no rinden los efectos más deseados. Fácilmente se deteriora a partir de la nutrición insuficiente, del contagio expuesto debido al sistema de vida y al debilitamiento de la medicina propia, cuando van desapareciendo especies diversas de uso tradicional en el combate a las enfermedades mejor conocidas por los enfermos.  
Refiérese enfermedades parasitarias, gastrointestinales, respiratorias, tuberculosis y de transmisión sexual.  Estas, especialmente en poblaciones más cercanas a centros urbanos o en donde la interacción con el vecindario no indígena es más frecuente, sostenida.  

6.     En lo político, los  grupos locales diversos funcionan aceptablemente. Los portadores tradicionales de la cultura y líderes religiosos caracterizados, en las tres áreas arriba mencionadas, cooperan sistemáticamente con las autoridades comunales y padres de familia en la socialización, orientación y control comunal de jóvenes y niños, dentro de los módulos tradicionales, con añadidos o adopciones provenientes del ámbito criollo, mestizo tales como los deportes,  la música, la capacitación técnica agropecuaria básica y educativa.  

El trabajo personal remunerado fuera de la comunidad se ha acrecentado últimamente, en especial en comunidades de las áreas Yvy Yau y  de Pedro Juan Caballero, afectando igualmente a mujeres jóvenes, quienes acuden buscando empleo en las  urbes.  Resultando varias veces en casos problemáticos, trasladados al seno comunal, familiar o del liderazgo (inconductas, embarazo precoz, adicciones, inestabilidad  familiar).  
Cabe mencionar también, especialmente en algunas comunidades de estas dos zonas,  la emergente organización de  actividades propiamente impulsadas por mujeres Paï junto al liderazgo comunal en campos específicos de la producción de consumo propio, de la salud y educación reproductivas, de la orientación y formación de niños  y niñas, de la artesanía tradicional, dentro de los módulos de la cultura propia.
Con todo, ejercer el liderazgo, asumir la conducción y el control de los comunales ha dejado de ser tarea sencilla y placentera; se ha  tornado exigente y absorbente, dándose numerosos desplazamientos, renuncias o conflictos internos más  o menos agudos en  estos años.  

7.    La educación letrada, formalizada en situación de contacto con la sociedad dominante, especialmente desde 1974, no ha tenido un deseable avance progresivo. Nació y se desarrolló con altibajos y estancamientos más o menos notables, atribuibles a razones internas o externas no bien definidas. Probablemente, tal educación no hace parte suficiente de la estrategia real de este Pueblo,  sino hasta ciertos límites preconsensuados por el liderazgo étnico o zonal respectivo, no siempre manifiestos. Solamente lecto - escritura y cálculo elementales, en idioma guaraní. son los mejor implementados, generalmente.  

No obstante, los nuevos tiempos sobrevenidos en la última década  del siglo pasado empujó algo más allá tales límites, siendo considerada coadyuvante para la obtención  o mantención de la apreciada autonomía relativa de los grupos locales y, en efecto, del pueblo Paï  en su conjunto.  Esto, en consonancia con lo que parece cambio del punto de inflexión estratégica, referido a la producción diversificada y ampliada de alimento saludable en los asentamientos, diseñado por el liderazgo étnico de segunda generación. mayormente.  
Está decidido implementar la escolarización de  niños en las comunidades hasta el tercer grado y,  si es posible, avanzar hasta el segundo ciclo. Los maestros Paï  procurarán completar los tres ciclos de la Educación Escolar Básica, con  o sin rubros del Ministerio de Educación, pero con certificados o boletines de calificación  proveídos oficialmente.  
8.     La organización es un otro elemento adyacente a la nueva estrategia productiva preconizada por los Paï  de este año, excepto para las comunidades aledañas a Capitán Bado, las cuales  vienen implementando un proyecto externo similar, desde hace una década, a satisfacción de los beneficiarios.  
El sistema formal implica reconocimientos oficiales comunitarios del liderazgo y de la personería jurídica,  a instancias del INDI / Ley Nº 904 “Estatuto de las Comunidades Indígenas”, los cuales conllevan tramitaciones burocráticas novedosas, no siempre transparentes o favorables a los intereses, conceptos Paï . A pesar de ello, munirse de tales documentos progresivamente merecieron la movilización de los comunales, lo mismo que los de índole personal, convirtiéndose en áreas potables  de cooperación técnico institucional externa. Más aún  siendo obstáculos infranqueables a la hora de transferir títulos dominiales de bienes muebles o semovientes, a nombre  de las comunidades pertinentes.  
La conformación de grupos de trabajo o de las vinculaciones orgánicas en el seno comunal sigue preferentemente los módulos tradicionales Paï   de parentesco, de género y  shamanismo,  o de prestigio diferenciado, no siempre explicitados o visibles a ojos extraños. Pero de real vigencia en los ámbitos respectivos,  causa y efecto de fracasos y logros junto al pueb1o Paï, muchas veces maltratados o desconsiderados.  
9.      En función a estos datos respecto a la actual situación  de los  Paï  Tavyterã en el Paraguay, con visión prospectiva, aparecen como campos factibles de cooperación necesaria, aunque en sintonía estrecha y persistente con los liderazgos locales, con los grupos de parentesco solidarios locales y con la organización étnica cuanto sigue:  
a- En lo nacional, proseguir la actitud vigilante y hasta asumir defensa explícita, ante rebrotes episódicos de la discriminación distorsiva en la población dominante, muchas veces expresadas también en órganos masivos de comunicación y en el accionar de instituciones más o menos directamente encargadas de la cuestión social en el país.  
 b- Respecto a la tierra, continuar la lucha por recuperar los espacios necesarios, compatibles con el estadio cultural de este Pueblo, asegurando el pleno ejercicio dominial sobre los mismos y  los recursos naturales respectivos.  
Esto, incluidas aquellas áreas más o menos dotadas, en extensión y en calidad de los ecosistemas concernientes, o de aquellas más radicalmente degradadas, en orden a su recuperación posible.  
c- En lo organizativo, continuada disposición de acompañar críticamente el lento proceso de afianzamiento institucional de la Asociación de Comunidades Paï  Tavyterã  Paï  Retã Joaju”, habilitándola en los diversos campos de actuación necesaria (funcionalidad, gestión, representatividad, planificación) sin descuidar los diversos liderazgos locales o comunales, campos privilegiados de las vivencias y determinaciones de la cultura Paï .         
d- El campo de  la salud  deseable deviene como efecto integrativo de estos aspectos, relacionada  estrechamente  con los aportes concretizados de la educación  y de  la  producción de nutrientes  saludables,  sin descuidar los módulos tradicionales vigentes. Esto implica inserción, asunción efectivas en los grupos locales, en los liderazgos comunales y organizativos, en las mujeres y los jóvenes;  estos últimos, primordialmente  afectados por la promoción modernizante,  y de los niños, quienes habrán de acceder a una escolarización no deculturante y desarrollador de habilidades, destrezas aplicables en su situación constreñida por estos tiempos  de la globalización.  
Así es inteligible, hacia el provenir, una sociedad Paï Tavyterã diferenciada, pujante, solidaria y con alegría de  vivir según los valores más genuinos de su propia cultura ancestral, en el Paraguay del tercer milenio. –