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Ubicación geográfica y situación etno-cultural guaraní

 

Comunidades de las mismas étnias están en territorio de paises vecinos

 

 

 

El gran hábitat de la actual población guaraní se encuentra determinada por los siguientes límites: al norte, por el río Apa en el departamento de Concepción, siguiendo los puntos más elevados de la cordillera de Amambay y Mbaracayú (límites con Brasil) hasta el río Paraná en los hoy desaparecidos Saltos de Guairá; al sur y al este el río Paraná en los departamentos de Misiones, Itapúa y Alto Paraná,límites con Brasil y Argentina- y al oeste desde el río Paraná, pasando por los límites de bosques (100 a 150 Km promedio al este del río Paraguay, campos de Yabebyry y Yuty, serranías de Yvytyruzú, Caaguazú,  Amambay hasta el río Apa). Es destacable que ésta delimitación respeta límites territoriales nacionales, ya que comunidades de las mismas étnias están en territorio de países vecinos.

Dentro de este espacio pueden ser ubicados asentamientos de comunidades indígenas de habla y cultura guaraní: Paî Tavyterâ, Mbya guaraní, Ava guaraní y Ache Guayaki, distantes entre sí en promedio de 15 a 30 kilómetros, con características y especificidades culturales propias, dado que el factor histórico en la conformación de estas subculturas, también ha sido distinto, tanto en la época colonial como en la sociedad actual.

La configuración socio económica y las circunstancias materiales en que viven estas étnias condicionan también el complejo de bienes culturales como la lengua, los símbolos, la cultura material. Existe sin embargo, un aspecto del sisterna socio cultural y político afín a estas étnias: el  Tekoha hábitat, unidad básica de convivencia social entre los guaraníes la cual es posible abordar desde diferentes perspectivas y con procedimientos metodológicos distintos según cual sea la dimensión que se quiera poner de relieve.

Está el aspecto social del Tekoha: el funcionamiento de las relaciones de parentesco, de grupos dentro del Tekoha, o el sistema de cooperación y reciprocidad; la dimensión política del tekoha: las estructutas de poder y formas de organización; la dimensión ecológica: el sistema de utilización del suelo y, manejo de todo tipo de recursos naturales. Por último, la dimensiónn muy compleja de mitos y creencias que legitiman la existencia y cohesión del tekoha o hábitat comunal.

Los guaraníes son agricultores de subsistencia y complementan sus actividades con la caza y recolección, necesitan de suficiente espacio para el desarrollo normal de sus actividades tribales, actualmente se encuentran en 200 asentamientos comunales.

A partir de los años 1950, la expansión de las sociedades nacionales en áreas ocupadas tradicionalmente por estas étnias generaron cambios con respecto a la tenencia de la tierra. Estos cambios en la estructura de la tenencia de la tierra afectaron los asentamientos y los territorios de las comunidades indígenas guaraní, cobrando particular intensidad toda la linea fronteriza agropecuaria y forestal presentándose simultánsamente como una expansión extractiva/especulativa y como una expansión por presión demográfica: colonización. Estas presiones dieron por resultado el despojo de las tierras y la pulverización de las comunidades indígenas.

En este sentido, hasta la citada época, los planes de venta de las tierras y parcelación de los grandes latifundios de las áreas mencionadas fueron decididos y ejecutados con desconocimiento de la alta población guaranítica; sus ancestrales pobladores  los indígenas carecían de protección legal de hecho para defender sus ocupaciones o reclamarlas como suyas.

La colonización de las mencionadas tierras se inició con el despojo del hábitat indígena en un primer momento, y con desalojo del mismo en un segundo momento. Estos dos conceptos: despojo y desalojo designan también dos momentos distintos. El primero, entendido como pérdida jurídica de la posesión de la tierra, es una situación que en realidad se había dado desde muchos años y que en general ha ceracterizado a las étnias indígenas.Esta situación surge cuando, una vez finalizada la guerra del año 1870. El país es incorporado (subordinado y dependiente) a la economía metropolitana, en aquel entonces de Inglaterra. En este periodo las tierras del Estado paraguayo fueron vendidas a particulares dando lugar a grandes propiedades privadas. Asi, las comunidades indígenas pierden jurídicamente la posesión de las tierras, aunque hasta los años 1950 conservan todavía la posesión real de las mismas.

El desalojo, en cambio es un fenómeno relativamente reciente. Se inicia en la década del año 50; más intensamente a lo largo de las últimas décadas. Se da en otro período de la economía paraguaya, de la estructura económica mundial y a raíz de la creciente expansión de la ocupación agrícola de las éstas áreas.

Con el desalojo, los propietarios, título en mano procuran efectivizar la posesión jurídica de sus tierras, bajo el razonamiento de que son los indígenas quienes han invadido sus tierras y no los propietarios quienes han adquirido el tekoha o hábitat comunal, presionan para el desalojo de los indígenas. Refuerzan este argumento con otro, cual es la idea del progreso. Este proceso, a su vez es vinculado a la intensa colonización de las áreas por, y con colonos de origen mennonita, brasileña y criolla. Se facilita el traslado de campesinos minifundiarios o sin tierras hacia áreas todavía inexploradas, pero habitadas regularmente por comunidades indígenas.

En la actualidad las étnias indígenas de la Región Oriental sobrevivientes de este proceso,subsisten en comunidades asentadas en pequeñas parcelas de tierra aseguradas, demarcadas y/o tituladas.

 

Existe  un aspecto del sisterna socio cultural y político afín a estas étnias: el Tekoha hábitat, unidad básica de convivencia social entre los guaraníes

 

Los guaraníes son agricultores de subsistencia y complementan sus actividades con la caza y recolección

El desalojo  es un fenómeno relativamente reciente. Se inicia en la década del año 50

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